Las energías peligrosas representan una de las principales causas de accidentes graves, incapacidades permanentes y fatalidades en la industria. Se consideran energías peligrosas todas aquellas capaces de liberarse de forma inesperada y generar daño a las personas, instalaciones o procesos. Su presencia es inherente a la operación industrial, ya que prácticamente toda maquinaria, sistema o proceso utiliza alguna forma de energía para funcionar.
El riesgo no se encuentra únicamente en la existencia de la energía, sino en su liberación no controlada, acumulación, transferencia o transformación durante actividades como operación, mantenimiento, limpieza, inspección o ajuste de equipos.
Asociada al movimiento de partes móviles como engranes, poleas, ejes, bandas transportadoras o herramientas rotativas.
Riesgos principales
Atrapamientos
Amputaciones
Golpes por partes móviles
Proyección de objetos
Incluso cuando el equipo está detenido, puede existir energía residual almacenada en volantes, resortes o piezas elevadas.
Presente en instalaciones, tableros, conductores, motores y equipos energizados.
Riesgos principales
Electrocución
Quemaduras por arco eléctrico
Incendios
Explosiones en atmósferas inflamables
El peligro eléctrico incluye tanto el contacto directo como el indirecto y la generación de arcos.
Proviene de reacciones químicas, liberación de gases, vapores o sustancias peligrosas.
Riesgos principales
Intoxicaciones
Explosiones
Incendios
Quemaduras químicas
Su peligrosidad depende de factores como temperatura, presión, compatibilidad de sustancias y ventilación.
Relacionada con temperaturas extremas presentes en hornos, tuberías, procesos térmicos o ambientes fríos.
Riesgos principales
Quemaduras
Golpe de calor
Estrés térmico
Congelamiento de tejidos
La exposición prolongada afecta la capacidad física y cognitiva del trabajador.
Se encuentra en sistemas hidráulicos, neumáticos, calderas y recipientes sujetos a presión.
Riesgos principales
Liberaciones violentas de fluidos
Proyección de piezas
Explosiones
Ondas de choque
Los fallos en válvulas, mangueras o sellos pueden generar liberaciones súbitas de gran energía.
Derivada del peso de objetos elevados o trabajos en altura.
Riesgos principales
Caídas de personas
Caída de herramientas
Colapso de materiales
Golpes por objetos suspendidos
El riesgo aumenta con cargas mal aseguradas o estructuras inestables.
Proviene de microorganismos, fluidos contaminados o materiales infecciosos.
Riesgos principales
Enfermedades infecciosas
Reacciones alérgicas
Contaminación cruzada
Es común en sectores sanitarios, residuos, alimentos o laboratorios.
Incluye radiación ionizante y no ionizante proveniente de equipos médicos, industriales o fuentes naturales.
Riesgos principales
Daño celular
Quemaduras radiológicas
Efectos crónicos como cáncer
El control se basa en el principio de tiempo, distancia y blindaje.
El manejo seguro de las energías peligrosas se fundamenta en la jerarquía de control:
Eliminar la fuente de energía cuando sea posible mediante rediseño del proceso o sustitución del equipo.
Aplicar medidas de ingeniería y procedimientos operativos para evitar liberaciones inesperadas.
Ejemplos:
Bloqueo y etiquetado de fuentes energéticas
Liberación de energía residual
Despresurización de sistemas
Aislamiento de circuitos
Uso de equipo de protección personal cuando el riesgo no puede eliminarse.
Ejemplos:
Guantes dieléctricos
Protección facial contra arco eléctrico
Arnés de seguridad
Protección térmica
El control de energías peligrosas no depende únicamente de dispositivos técnicos. Requiere:
Identificación sistemática de fuentes energéticas
Procedimientos de trabajo seguro
Capacitación del personal
Supervisión operativa
Cultura organizacional de seguridad
Cuando estos elementos se integran, la energía deja de ser una amenaza y se convierte en un recurso controlado que impulsa la productividad sin comprometer la integridad del trabajador.