Con base en la Memoria Estadística del IMSS, se analiza la evolución de las Enfermedades de Trabajo conforme a la definición del Artículo 475 de la Ley Federal del Trabajo, que las describe como estados patológicos derivados de la acción continuada de causas con origen o motivo en el trabajo. Este análisis considera exclusivamente las enfermedades y excluye accidentes de trabajo y accidentes en trayecto.
Comportamiento general
Entre 2006 y 2024, las Enfermedades de Trabajo muestran un comportamiento históricamente bajo en términos absolutos, con una tendencia gradual al alza hasta 2019, un incremento extraordinario en 2020, y una normalización posterior. El registro pasa de 4,715 casos en 2006 a 16,880 en 2024, lo que implica un incremento neto de +12,165 casos (+258%) en el periodo, aunque con una ruptura clara de comparabilidad en 2020.
Evolución por etapas
Baja incidencia y estabilidad inicial (2006–2012).
En 2006 se registran 4,715 casos. Durante este tramo, los valores se mantienen bajos y relativamente estables, con cifras que oscilan en el rango de 3,500 a 5,000 casos anuales (por ejemplo, 3,580 en 2012). La participación relativa se mantiene por debajo del 1% del total de riesgos de trabajo, reflejando subregistro histórico y limitada visibilidad institucional.
Crecimiento gradual (2013–2019).
A partir de 2013 se observa un aumento sostenido: 6,364 (2013), 8,301 (2014), 11,402 (2015), 12,146 (2016), 13,805 (2017), 15,182 (2018) y 13,319 (2019). Este tramo consolida una tendencia ascendente asociada a mejoras en identificación y dictaminación de enfermedades laborales.
Quiebre excepcional (2020).
En 2020, los casos se incrementan abruptamente a 119,474, frente a 13,319 en 2019, un aumento interanual de +106,155 casos (≈+797%). Este valor constituye un máximo histórico atípico y rompe la continuidad de la serie; debe tratarse como evento excepcional y no extrapolarse como tendencia estructural.
Normalización reciente (2021–2024).
Tras el pico, la serie retorna a niveles coherentes con el patrón previo: 16,757 (2021), 16,944 (2022), 17,000 (2023) y 16,880 (2024). Aunque superiores a los niveles pre-2015, estos valores confirman la excepcionalidad de 2020.
Interpretación de la tendencia
La evolución refleja la naturaleza crónica y acumulativa de las Enfermedades de Trabajo y su dependencia de los procesos de diagnóstico y dictaminación. El crecimiento previo a 2020 sugiere avances en reconocimiento; el salto de 2020 responde a condiciones extraordinarias de registro y no a un aumento súbito real de la carga. La estabilización posterior indica un nuevo nivel base más alto que el histórico temprano.
Conclusión
Con el dato correcto de 4,715 casos en 2006, el análisis confirma que las Enfermedades de Trabajo presentan una tendencia ascendente de fondo con una ruptura excepcional en 2020 y posterior normalización. Aunque su peso relativo es menor frente a los accidentes, su impacto crónico y de largo plazo exige vigilancia epidemiológica continua, diagnóstico oportuno y una interpretación cautelosa de series que incluyan años atípicos.
Si quieres, integro este apartado corregido con los demás (accidentes de trabajo, trayecto y el total) en una nota metodológica única para cerrar el capítulo sin inconsistencias.