La fatiga muscular es uno de los fenómenos fisiológicos más relevantes dentro del ámbito de la ergonomía ocupacional, particularmente en actividades industriales, logísticas, de construcción y manufactura. Su presencia constituye un indicador temprano de sobrecarga biomecánica, desequilibrio funcional y riesgo de lesiones musculoesqueléticas (LME). En entornos laborales donde predominan tareas físicas repetitivas, posturas sostenidas o manejo manual de cargas, la fatiga muscular representa un factor crítico en la disminución del desempeño, el aumento de incidentes y el desarrollo progresivo de trastornos musculoesqueléticos relacionados con el trabajo (TMERT).
Desde una perspectiva ergonómica, la fatiga muscular no debe considerarse únicamente como un malestar temporal, sino como un mecanismo fisiológico de advertencia que refleja un desbalance entre la demanda mecánica impuesta al sistema músculo-esquelético y la capacidad de recuperación del organismo. Su estudio es esencial para diseñar programas preventivos, optimizar condiciones de trabajo, establecer límites seguros de exposición y reducir incapacidades laborales.
La fatiga muscular puede definirse como la disminución progresiva de la capacidad del músculo para generar fuerza o sostener una contracción durante una actividad determinada. Este fenómeno ocurre cuando los sistemas fisiológicos involucrados en la producción de energía, transmisión neuromuscular y contracción muscular se ven temporalmente superados por la carga funcional impuesta.
En ergonomía ocupacional, la fatiga se clasifica como:
Fatiga local: afecta grupos musculares específicos sometidos a esfuerzo continuo (ej. hombros, espalda baja, muñecas).
Fatiga generalizada: involucra todo el organismo, relacionada con demandas físicas intensas y prolongadas.
Fatiga mental asociada: cuando la carga cognitiva incrementa el estrés muscular indirecto.
El origen de la fatiga muscular es multifactorial y depende de procesos fisiológicos centrales y periféricos:
Ocurre directamente en el músculo esquelético y se relaciona con:
agotamiento de ATP y fosfocreatina
acumulación de ácido láctico e iones hidrógeno
disminución del calcio intracelular disponible
deterioro de la transmisión neuromuscular
Se origina en el sistema nervioso central e implica:
disminución del impulso neural hacia el músculo
reducción de la coordinación motora
alteración en patrones de reclutamiento muscular
La ergonomía busca adaptar el trabajo a las capacidades y limitaciones humanas. Cuando esta adaptación no ocurre, se incrementa la demanda biomecánica y se favorece la fatiga muscular como respuesta inevitable.
Los factores ergonómicos que inducen fatiga incluyen:
fuerzas excesivas
movimientos repetitivos
posturas forzadas
tiempos insuficientes de recuperación
herramientas mal diseñadas
estaciones de trabajo no ajustadas antropométricamente
En este sentido, la fatiga muscular es un indicador de que el sistema de trabajo está mal balanceado y requiere rediseño.
En centros de trabajo industriales y logísticos, la fatiga muscular se desarrolla principalmente por exposición prolongada a condiciones como:
levantamientos frecuentes
cargas asimétricas
transporte en distancias largas
levantamiento por encima del hombro
ensamble manual
empaque constante
uso repetido de herramientas vibrátiles
flexión lumbar prolongada
trabajo en cuclillas o arrodillado
extensión cervical en trabajos sobre cabeza
calor excesivo (estrés térmico)
vibración mecánica
iluminación deficiente
pisos irregulares
Cuando la fatiga se vuelve crónica o no existe recuperación suficiente, se desarrollan lesiones por sobreuso, como:
lumbalgias mecánicas
tendinitis del manguito rotador
síndrome del túnel carpiano
epicondilitis lateral
distensiones musculares
hernias discales
La fatiga reduce la estabilidad articular, incrementa microtraumatismos repetidos y disminuye la coordinación motora, elevando el riesgo de incidentes.
La fatiga muscular no solo es un problema médico, sino también operativo y organizacional. Sus efectos incluyen:
disminución de precisión en movimientos
aumento del error humano
incremento de accidentes por sobreesfuerzo o pérdida de control
reducción de productividad
aumento de rotación laboral
incremento de ausentismo e incapacidades
En sectores como petróleo y gas, donde existen tareas críticas con alto potencial de consecuencias mayores, la fatiga muscular representa un riesgo estratégico.
Aunque no existe una NOM exclusiva sobre fatiga muscular, su prevención está implícita dentro del marco de seguridad y salud ocupacional, principalmente:
NOM-036-1-STPS-2018: Manejo manual de cargas.
NOM-017-STPS-2008 / 2024: Equipo de protección personal.
NOM-030-STPS-2009: Servicios preventivos de seguridad y salud.
NOM-019-STPS-2011: Comisiones de seguridad e higiene.
NOM-025-STPS-2008: Condiciones de iluminación.
NOM-015-STPS-2001: Condiciones térmicas elevadas o abatidas.
Adicionalmente, la Ley Federal del Trabajo obliga al patrón a prevenir riesgos de trabajo derivados de condiciones inseguras.
A nivel internacional, la ergonomía aplicada a fatiga muscular se apoya en:
ISO 11228: Ergonomía del manejo manual.
ISO 6385: Principios ergonómicos generales.
NIOSH Lifting Equation: Límites recomendados de levantamiento.
OSHA Ergonomics Guidelines
ACGIH TLV Physical Agents: exposición a vibración y carga física.
EU Directive 90/269/EEC: manipulación manual de cargas.
La prevención requiere identificar tareas críticas mediante métodos como:
RULA (Rapid Upper Limb Assessment)
REBA (Rapid Entire Body Assessment)
OWAS
NIOSH Lifting Equation
Electromiografía (EMG)
Monitoreo de pausas y ciclos de trabajo
Estos instrumentos permiten cuantificar el riesgo de fatiga acumulativa y establecer controles.
La mitigación de la fatiga muscular debe abordarse bajo jerarquía de controles:
rediseño de estaciones de trabajo
uso de ayudas mecánicas (polipastos, bandas, tuggers)
automatización parcial
rotación de tareas
pausas programadas de recuperación muscular
límites máximos de carga
programas de ergonomía participativa
técnicas seguras de levantamiento
identificación temprana de fatiga
reporte de molestias musculares
seguimiento de síntomas musculoesqueléticos
exámenes funcionales
rehabilitación temprana