Con base en la Memoria Estadística del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el análisis de la neumoconiosis como enfermedad de trabajo para el periodo 2007–2024 permite evaluar su evolución temporal, identificar cambios estructurales y dimensionar su peso relativo dentro del conjunto de padecimientos laborales. Al tratarse de una enfermedad respiratoria asociada a exposiciones crónicas a polvos inorgánicos (sílice, carbón, asbestos, entre otros), su comportamiento refleja tanto las condiciones de exposición en los centros de trabajo como la eficacia de los programas de control y vigilancia.
Comportamiento general
En términos globales, la serie histórica presenta un comportamiento no lineal, con fases de crecimiento sostenido, una meseta en niveles elevados y un descenso pronunciado en los años más recientes. Los registros pasan de 551 casos en 2007 a un máximo histórico de 1,165 casos en 2018, para posteriormente disminuir hasta 356 casos en 2024. Esta amplitud evidencia una variación superior al 200% entre el mínimo y el máximo del periodo, confirmando una dinámica sensible a cambios en exposición, detección y registro.
En su peso relativo, la neumoconiosis transita de porcentajes elevados al inicio (superiores al 20% en 2007) a valores considerablemente menores en la etapa reciente, con mínimos cercanos al 0.44% en 2020 y una recuperación parcial posterior que no alcanza los niveles históricos.
Evolución por etapas
En la etapa inicial de crecimiento (2007–2014), la neumoconiosis muestra una tendencia ascendente sostenida. Los casos aumentan de 551 a 859, lo que equivale a un crecimiento promedio anual cercano al 6.5%. Durante este periodo, los valores se mantienen recurrentemente por encima de los 700 casos, reflejando una carga importante del padecimiento y una presencia relevante dentro del perfil de enfermedades laborales.
La etapa de meseta alta (2015–2019) concentra los niveles más elevados de toda la serie. En estos cinco años, el promedio anual se sitúa alrededor de 1,069 casos, con el pico máximo de 1,165 casos en 2018. Aunque se observan fluctuaciones interanuales, la enfermedad se mantiene de forma consistente cerca o por encima del umbral de los 1,000 casos anuales, con una participación relativa entre 7% y 9%, lo que confirma su importancia sostenida en este periodo.
El año 2020 marca un punto de quiebre. En comparación con 2019, los casos descienden de 992 a 526, una reducción abrupta del 47%, acompañada por el mínimo histórico del porcentaje (0.44%). A partir de este punto se inicia una etapa de alta variabilidad (2020–2024). En 2021 se observa un rebote hasta 952 casos (+81% respecto a 2020), seguido por 1,031 casos en 2022. Sin embargo, la tendencia vuelve a la baja en 2023 (829 casos) y se acentúa en 2024, cuando se alcanza el mínimo absoluto de 356 casos, con una caída interanual del 57%.
Interpretación de la tendencia
La evolución de la neumoconiosis sugiere la coexistencia de factores estructurales y coyunturales. El crecimiento y la meseta en niveles altos reflejan exposiciones prolongadas y acumulativas en actividades con generación de polvos, así como una capacidad sostenida de diagnóstico y reconocimiento institucional. El quiebre observado a partir de 2020 indica un cambio significativo en la dinámica del padecimiento, posiblemente asociado a modificaciones en las condiciones de trabajo, interrupciones operativas, cambios en los procesos de vigilancia o en la composición del total de enfermedades registradas.
El comportamiento posterior, caracterizado por alta volatilidad, confirma que la reducción reciente no sigue una trayectoria lineal ni estable. Aunque el balance global del periodo muestra una tasa compuesta anual aproximada de −2.5%, el tramo 2020–2024 presenta un descenso mucho más acelerado, cercano al −9.3% anual, lo que obliga a interpretar la tendencia reciente con cautela.
Conclusión
El análisis de tendencias de la neumoconiosis con base en la Memoria Estadística del IMSS para el periodo 2007–2024 evidencia una transición clara desde una fase de expansión y consolidación en niveles elevados hacia una etapa reciente de reducción pronunciada e inestabilidad. A pesar del descenso observado en los últimos años, la enfermedad ha mostrado históricamente una carga significativa, con picos superiores a los 1,100 casos anuales y una participación relevante dentro del perfil de enfermedades de trabajo.
Estos resultados subrayan la necesidad de mantener y fortalecer de forma permanente los programas de control de polvos, la vigilancia médica específica y la prevención de exposiciones respiratorias, ya que la experiencia histórica demuestra que la neumoconiosis puede recuperar relevancia rápidamente si se debilitan las medidas preventivas. La evidencia numérica confirma que, aun con la tendencia descendente reciente, la neumoconiosis sigue siendo un indicador crítico de las condiciones de higiene industrial en los centros de trabajo.
Publicado por: Dr. Julio C. Benítez Domínguez, febrero 2026
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