Con base en la Memoria Estadística del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el análisis de la dermatitis de contacto como enfermedad de trabajo en el periodo 2007–2024 permite evaluar la evolución de un padecimiento directamente asociado al contacto cutáneo con agentes químicos, físicos y biológicos presentes en los centros de trabajo. Este análisis considera además un aspecto metodológico relevante: durante el periodo 2007–2014 la dermatitis de contacto se registró en dos clasificaciones diferenciadas, dermatitis por irritantes y dermatitis alérgica, lo cual influye en la interpretación de las tendencias históricas.
Comportamiento general
En términos globales, la serie histórica de la dermatitis de contacto muestra una tendencia general ascendente, con variaciones interanuales y cambios en la forma de registro. Al considerar la suma de ambas clasificaciones en los años iniciales, se observa un crecimiento progresivo del número de casos a lo largo del periodo, pasando de valores moderados en la etapa temprana a cifras que superan los 500 casos anuales en la etapa más reciente. Este comportamiento confirma que la dermatitis de contacto se ha consolidado como un padecimiento relevante dentro del perfil de enfermedades de trabajo reconocidas por el IMSS.
Desde el punto de vista relativo, la participación de la dermatitis de contacto aumenta de valores cercanos al 1–2% al inicio del periodo a porcentajes superiores al 4% en los años más recientes, lo que refleja un incremento sostenido en su peso epidemiológico.
Evolución por etapas
En la etapa inicial (2007–2014), la dermatitis de contacto se registra bajo dos categorías: dermatitis por irritantes y dermatitis alérgica. En conjunto, ambas clasificaciones muestran una presencia constante y en ascenso. En 2007, la suma de ambas categorías registra alrededor de 150 casos, mientras que hacia 2014 el total combinado supera los 350 casos, evidenciando un incremento sostenido asociado a exposiciones cutáneas recurrentes y a una mayor capacidad de identificación clínica. Esta etapa requiere una lectura integrada de ambas categorías para evitar subestimar la magnitud real del padecimiento.
A partir de la etapa de unificación del registro (2015–2019), la dermatitis de contacto comienza a reportarse como una categoría única, lo que permite una lectura más directa de la tendencia. En estos años, los registros se estabilizan en niveles elevados, con valores que oscilan entre 420 y 480 casos anuales y una participación relativa cercana al 3.5–4.0%, lo que confirma la persistencia del riesgo cutáneo en diversos sectores productivos.
En la etapa reciente (2020–2024), la dermatitis de contacto mantiene una presencia significativa, con variaciones interanuales. En 2020 se observa una disminución temporal, seguida de una recuperación progresiva. Para 2022 los casos superan los 500 registros, y en 2024 se alcanza un valor cercano a los 560 casos, con una participación superior al 4.5%, representando el nivel más alto del periodo analizado.
Interpretación de la tendencia
La tendencia observada en la dermatitis de contacto refleja la persistencia de exposiciones cutáneas a agentes irritantes y sensibilizantes, como detergentes, solventes, aceites, resinas, metales, cemento y productos de limpieza, así como deficiencias en la selección y uso del equipo de protección personal. El incremento progresivo, incluso tras la unificación del registro, sugiere que las medidas preventivas han sido insuficientes para reducir de manera estructural la incidencia del padecimiento.
El cambio metodológico en la clasificación inicial explica parcialmente el aumento observado en los primeros años; sin embargo, la tendencia ascendente sostenida posterior confirma que el fenómeno no es únicamente un efecto de registro, sino un problema real y persistente de salud laboral.
Conclusión
El análisis de tendencias de la dermatitis de contacto con base en la Memoria Estadística del IMSS para el periodo 2007–2024 evidencia una tendencia general al incremento, con una transición metodológica relevante entre 2007 y 2014, cuando el padecimiento se registraba en las categorías de dermatitis por irritantes y dermatitis alérgica. La unificación posterior del registro no detuvo el crecimiento, sino que confirmó la consolidación del padecimiento en niveles elevados, superiores a los 500 casos anuales en la etapa más reciente.
Estos hallazgos subrayan la necesidad de reforzar de manera permanente las estrategias de prevención del riesgo cutáneo, control de agentes irritantes y sensibilizantes, selección adecuada de guantes y ropa de protección, capacitación continua y vigilancia médica dermatológica específica. La evidencia numérica demuestra que la dermatitis de contacto sigue siendo un indicador crítico de las condiciones de higiene industrial en los centros de trabajo.
Publicado por: Dr. Julio C. Benítez Domínguez, febrero 2026
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