Con base en la Memoria Estadística del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se analiza la evolución de los Accidentes en Trayecto como componente específico de los Riesgos de Trabajo, conforme al marco de la Ley Federal del Trabajo. De acuerdo con el Artículo 474, se consideran accidentes de trabajo aquellos que se producen al trasladarse el trabajador directamente de su domicilio al lugar de trabajo y de éste a aquél. Este análisis se enfoca exclusivamente en los eventos ocurridos durante el traslado, diferenciándolos de los accidentes en el ejercicio del trabajo y de las enfermedades.
Comportamiento general
En el periodo 2006–2024, los Accidentes en Trayecto muestran una tendencia claramente ascendente y persistente, con mayor estabilidad relativa que otros componentes y un crecimiento sostenido de largo plazo. Los registros pasan de 73,573 casos en 2006 a 175,357 en 2024, lo que implica un incremento absoluto de +101,784 casos (+138.4%). En términos de participación, el trayecto gana peso dentro de los Riesgos de Trabajo, al pasar de alrededor de 19% al inicio del periodo a ~28.7% en 2024, evidenciando un cambio estructural en la composición del riesgo.
Evolución por etapas
Crecimiento inicial (2006–2008).
Los accidentes en trayecto aumentan de 73,573 (2006) a 92,074 (2008), un crecimiento de +18,501 (+25.1%). Este tramo marca el inicio de una trayectoria ascendente vinculada a la expansión de la movilidad laboral.
Ajuste leve y recuperación (2009–2012).
En 2009 se observa una corrección a 85,006, seguida de una recuperación sostenida que alcanza 102,444 en 2012. La serie consolida el umbral de los 100 mil eventos anuales.
Ascenso sostenido (2013–2019).
Entre 2013 y 2019 el crecimiento es continuo: 105,289 (2013), 109,505 (2014), 116,702 (2015), 122,795 (2016), 128,183 (2017), 137,745 (2018) y 141,730 (2019). En esta etapa, el trayecto se consolida como el segundo componente más relevante del riesgo laboral.
Quiebre 2020.
En 2020 los accidentes en trayecto descienden a 95,026, una reducción interanual de −46,704 (−33.0%). Este comportamiento constituye un evento atípico, coherente con una contracción abrupta de la movilidad.
Reaceleración y máximo histórico (2021–2024).
A partir de 2021, la serie retoma su tendencia: 109,512 (2021), 123,880 (2022), 152,705 (2023) y 175,357 (2024). Entre 2020 y 2024 el incremento acumulado es de +80,331 casos (+84.6%), alcanzando en 2024 el máximo histórico del periodo.
Interpretación de la tendencia
La evolución de los accidentes en trayecto responde a determinantes externos al proceso productivo directo: movilidad urbana y regional, tiempos de traslado, congestión vial, modalidades de transporte, fatiga y organización de horarios. A diferencia de los accidentes en el ejercicio del trabajo, las palancas de control son intersectoriales y dependen de políticas de movilidad, seguridad vial, gestión de horarios y esquemas de trabajo flexible.
El quiebre de 2020 confirma la alta sensibilidad del indicador a la movilidad; la reaceleración posterior evidencia que el riesgo subyacente persiste y se intensifica conforme se normaliza la actividad.
Conclusión
El análisis de tendencias de los Accidentes en Trayecto con base en la Memoria Estadística del IMSS para 2006–2024 muestra una tendencia ascendente estructural, con un crecimiento acumulado superior al 138% y un máximo histórico en 2024 (175,357 casos). El aumento sostenido de su peso relativo dentro de los Riesgos de Trabajo confirma que el trayecto se ha convertido en un foco prioritario de prevención. La evidencia respalda la implementación de estrategias integrales de seguridad vial laboral, gestión de la movilidad y organización del trabajo (horarios, turnos, teletrabajo), así como la evaluación diferenciada del desempeño preventivo, considerando rupturas coyunturales como la observada en 2020.