Para implementar el bloqueo y etiquetado, se cuenta con una serie de dispositivos especializados. Estos equipos de bloqueo están diseñados para adaptarse a distintos tipos de fuentes de energía y asegurar que permanezcan aisladas. A continuación describimos los más comunes:
Candados de seguridad industrial: Son candados diseñados específicamente para LOTO, diferentes de los candados convencionales de seguridad física. Suelen estar construidos con materiales dieléctricos (plásticos de alta resistencia, con grilletes de acero recubierto) para evitar chispas o conducción eléctrica. Cada candado tiene un mecanismo de llave único (no deben poder abrirse con la llave de otro, a fin de que cada trabajador tenga su llave exclusiva). Una característica importante es el sistema de retención de llave: la llave no se puede retirar del candado a menos que esté cerrado, lo cual previene que alguien olvide bloquear y aún así tenga la llave en mano. Los candados LOTO suelen ser de colores vivos (rojo es común para indicar peligro, pero algunas empresas codifican colores por departamentos) y vienen etiquetados con campos para nombre del usuario. Cada trabajador autorizado debe tener sus candados personales, los cuales utiliza en los bloqueos que realiza. La norma indica que, idealmente, un candado de seguridad solo se use con propósitos de LOTO y no para otras funciones (por ejemplo, no usar candados LOTO para asegurar casilleros, etc., para que nunca se confunda su propósito). Estos candados pueden soportar condiciones industriales (temperaturas, humedad, corrosión) y son difíciles de cortar (para evitar retirarlos sin autorización). El candado es el símbolo del LOTO: representa la garantía de que "yo, trabajador X, tengo bajo mi control esta fuente de energía", puesto que solo quien pone el candado conserva la llave.
Hasps (multiplicadores de bloqueo): Un hasp o cerrojo multiplicador es un dispositivo metálico o de polímero que permite colocar varios candados en un mismo punto de bloqueo. Típicamente tiene la forma de una abrazadera con orificios: se engancha en el dispositivo de aislamiento (por ejemplo, a través del agujero de la manija de un seccionador o alrededor de un pestillo de válvula) y tiene múltiples agujeros para candados. El principio es: si una sola fuente de energía debe ser bloqueada por varias personas, se coloca un hasp y cada persona coloca su candado en uno de los agujeros. Mientras cualquiera de esos candados siga puesto, la energía permanece aislada, ya que el hasp no se puede retirar hasta que se quiten todos los candados. Esto es sumamente útil en bloqueos grupales (por ejemplo, varias cuadrillas trabajando en la misma máquina). Los hasps suelen permitir de 6 hasta 8 candados estándar. Están hechos de acero o aluminio generalmente, con recubrimientos aislantes en modelos para electricidad. Algunos tienen mordazas que encajan firmemente en tableros o cajas de breakers para que no se abra la puerta. Nunca se debe improvisar tratando de meter más de un candado en un punto que solo admite uno (eso debilita el candado o puede dejar la fuente sin bloqueo cuando se quita uno). En su lugar, usar un hasp es la práctica correcta para multiplicar puntos de candado.
Bloqueadores de interruptores eléctricos (breakers): Son dispositivos diseñados para bloquear en posición de apagado los interruptores automáticos (breakers) o switches eléctricos de diversos tipos. Dado que los interruptores vienen en muchas formas y tamaños (palancas basculantes, botones rotativos, interruptores de cuchilla, etc.), existen diversos modelos: algunos son de tipo pinza o clip que se enganchan en la palanca del breaker y tienen orificios para pasar un candado; otros son cajas o cubiertas que se instalan sobre interruptores grandes de pared; también hay dispositivos de horquilla para breakers en fila (din rail). Por ejemplo, un bloqueador de breaker miniatura (como los usados en tableros de control) puede ser un pequeño accesorio de nylon que se atornilla o sujeta en el interruptor evitando que vuelva a la posición ON, permitiendo poner un candado pequeño. Para interruptores tipo palanca industrial, hay bloqueadores ajustables que abrazan la palanca y tienen una sección perforada para candado. La idea general es la misma: garantizar que el circuito permanezca abierto y no pueda cerrarse hasta remover el candado. Estos dispositivos son cruciales porque muchos tableros eléctricos no traen candados integrados, entonces el bloqueador actúa como interfaz. Al usarlos, se debe verificar que estén bien fijados (algunos usan tornillos de mariposa para apretar contra la palanca). También se usan bloqueos en botoneras o controles: por ejemplo, tapas con candado para botones de arranque, de modo que no se puedan presionar. En sumatoria, estos bloqueadores eléctricos proporcionan un aislamiento físico adicional además de simplemente bajar la palanca, asegurando el corte de suministro eléctrico.
Bloqueo de válvulas (esfera, compuerta, mariposa): Las válvulas que controlan fluidos (líquidos o gases) son fuentes comunes de energía peligrosa, por lo que existen dispositivos de bloqueo adaptados a los distintos tipos:
Para válvulas de bola (esfera) o de mariposa (de 1/4 de giro, con maneral en forma de palanca), se usan bloqueos que engloban la manija. Uno típico es como un "capuchón" de dos piezas semicirculares rojas que se cierran alrededor de la palanca en la posición cerrada y se traban con candados, impidiendo mover la palanca a abierto. Otros diseños son abrazaderas en forma de U que sujetan la palanca de la válvula al mismo cuerpo de la válvula o a una pieza fija, bloqueando el giro.
Para válvulas de compuerta (de rueda giratoria), hay dispositivos que cubren la rueda: se parecen a dos mitades de un disco hueco que encajan sobre la rueda y se cierran con candado, evitando que alguien pueda girarla. Vienen en diferentes diámetros para adaptarse a válvulas pequeñas o muy grandes.
También hay sistemas de candado y cadena, donde se coloca una cadena alrededor de la rueda de la válvula o de una parte móvil, y se cierra con un candado tenso para que la rueda no pueda girar.
Para válvulas tipo mariposa, además de las abrazaderas de palanca, existen bloqueos que se insertan en el cuello de la válvula (donde pasa el eje) y atrapan el mecanismo.
En todos los casos, la intención es mantener la válvula en la posición segura (generalmente cerrada) y hacer físicamente imposible cambiarla. Estos bloqueadores deben ser resistentes (muchos son de polipropileno de alta resistencia o metal) ya que las válvulas a veces requieren fuerza para operarse; el bloqueo no debe ceder. Cuando se instala, se debe probar que efectivamente la válvula no se mueve ni un milímetro. Además, se coloca su etiqueta correspondiente para indicar que está bloqueada. Cabe destacar que en la industria de procesos críticos (refino, químicos), muchas válvulas vienen preparadas con ojetes o bridas para candado porque su bloqueo es rutinario.
Bloqueo neumático e hidráulico: Además de las válvulas en sí, hay dispositivos para bloquear conexiones rápidas y otros accesorios en sistemas de fluidos. Por ejemplo, existen bloqueadores de líneas neumáticas: pequeñas tapas con candado para puntas de mangueras de aire comprimido, de forma que no se puedan acoplar a un compresor o a una herramienta (esto evita reconectar accidentalmente el suministro de aire). También hay válvulas de bloqueo integradas en algunas líneas hidráulicas que permiten ponerles un candado en posición cerrada. En cilindros o actuadores, se pueden usar trabas mecánicas: por ejemplo, barras que atraviesan el vástago del cilindro para que no se retraiga aunque haya presión. Si bien estos últimos no son "candados", son elementos de bloqueo importantes (muchos actuadores traen agujeros para poner pasadores de seguridad cuando están extendidos). En sistemas grandes se usan métodos como doble bloqueo y purga (cerrar dos válvulas en serie y abrir un venteo intermedio) para asegurar que ningún fluido pase; aunque esto es un procedimiento, a veces se complementa físicamente candadeando ambas válvulas en la posición cerrada y la de purga en abierta. En resumen, el bloqueo de sistemas neumáticos/hidráulicos no se limita a la válvula principal: se deben considerar todos los puntos por donde la presión o el fluido podrían reintroducirse. Los dispositivos portátiles (como tapones con candado) son útiles para asegurar conexiones rápidas, evitando reconexiones inadvertidas.
Etiquetas de advertencia y señalización: Junto con los dispositivos de bloqueo físicos, el etiquetado es obligatorio. Las tarjetas o etiquetas de LOTO son típicamente rectangulares, de material resistente (plástico, vinilo duro) para no romperse con facilidad, con leyendas de advertencia como "No operar - personal trabajando", "No encender". Traen orificios para sujetarlas con bridas o directamente en el candado. Lo más importante es que cada etiqueta tenga la información del bloqueo: quién lo colocó (nombre y, a veces, departamento o contacto del trabajador autorizado), cuándo (fecha y hora) y por qué (trabajo que se está realizando). Esto proporciona responsabilidad y contexto. La etiqueta debe colocarse en un lugar visible, idealmente pegada al dispositivo de aislamiento o al candado mismo. Por ejemplo, si se bloqueó un seccionador eléctrico, la tarjeta cuelga del candado o del asa del seccionador. Si es una válvula, la etiqueta va amarrada a la volante o al candado. La función de la etiqueta es comunicar claramente: cualquier persona que pase por ahí sabrá que ese equipo está en mantenimiento y quién está a cargo, evitando así que por error alguien intente quitar el candado o reactivar el sistema. En muchos centros de trabajo se adopta la política de "Etiqueta = Prohibido operar": incluso si alguien no ve el candado (que puede estar dentro de una caja), la presencia de la etiqueta ya indica que no se debe tocar. De hecho, en la NOM-004-STPS se incluye un Apéndice (A) con un formato sugerido de tarjeta de aviso, y se estipula que la persona que colocó la tarjeta sea quien deba retirarla al final. Esto enfatiza que la etiqueta tiene dueño. Es común que las empresas personalicen las etiquetas con colores (ej. rojo para mantenimiento eléctrico, amarillo para mecánico) y con campos específicos (teléfono, turno, etc.). También debe haber señalización general: por ejemplo, letreros en el tablero general diciendo "Equipo en mantenimiento bajo LOTO". Todo esto complementa al candado. Nunca se debe despreciar la etiqueta creyendo que el candado es suficiente; la comunicación visual evita accidentes y malentendidos. Un candado sin contexto podría tentar a alguien a forzarlo si “urge” usar la máquina, pero la etiqueta deja claro que hay una vida en riesgo detrás de ese bloqueo. Como dicen algunos expertos, esas tarjetas son sagradas: el equipo no debe ser activado hasta que la persona que puso la etiqueta la retire al terminar el trabajo.
En conjunto, estos dispositivos de bloqueo y etiquetado son las herramientas del supervisor y del trabajador para materializar el LOTO. Es crucial elegir el dispositivo adecuado para cada punto de aislamiento (no forzar un candado donde no asegura bien, no improvisar amarres que se puedan zafar). Por ello, suele existir un kit de LOTO en planta que incluye candados múltiples, hasps, bloqueadores de válvulas de varios tamaños, bloqueadores de breakers, cadenas, tarjetas, bridas, etc., disponible para el personal de mantenimiento. El supervisor debe asegurarse de que el inventario de dispositivos esté completo y en buen estado; no querer bloquear una válvula y darse cuenta en ese momento que no tienen el candado o adaptador correcto. Además, cada dispositivo debe utilizarse conforme a las instrucciones del fabricante para garantizar su eficacia (por ejemplo, algunos bloqueadores de breaker tienen tornillos que deben apretarse firmemente). Recordemos: un candado mal colocado o una válvula semi-cerrada es tan peligroso como no bloquear nada. Por lo tanto, la selección y uso correcto de estos dispositivos es parte integral de la responsabilidad de quienes ejecutan LOTO.