Las defunciones por riesgos de trabajo representan el indicador más crítico de la siniestralidad laboral, al reflejar la pérdida de vidas humanas asociada directamente a la exposición a factores de riesgo en el trabajo o durante el traslado entre el domicilio y el centro laboral. Para este análisis, el total anual de defunciones se construye exclusivamente a partir de la suma aritmética de tres componentes reportados por el Instituto Mexicano del Seguro Social: defunciones por accidente de trabajo, defunciones por accidente en trayecto y defunciones por enfermedad de trabajo, cubriendo de manera continua el periodo 2006–2024.
Desde el punto de vista jurídico, el análisis se alinea con la Ley Federal del Trabajo, que define los riesgos de trabajo como los accidentes y enfermedades a que están expuestos los trabajadores con motivo o en ejercicio del trabajo (artículos 473 a 475), así como con sus consecuencias en términos de pérdida de la vida del trabajador (artículos 479 y 480, cuando resulta aplicable).
Entre 2006 y 2019, el total anual de defunciones por riesgos de trabajo se mantuvo en un rango relativamente estable, con valores mínimos de 1,279 defunciones en 2007 y un máximo previo de 1,578 defunciones en 2011. En este lapso, el total anual osciló mayoritariamente entre 1,300 y 1,450 defunciones, sin cambios abruptos interanuales.
A partir de 2020, la serie presenta una ruptura clara en su comportamiento histórico. El total anual se incrementa hasta 1,667 defunciones en 2020, el valor más alto de todo el periodo analizado, seguido de 1,526 defunciones en 2021. Posteriormente, se observa una reducción significativa en 2022, con 1,016 defunciones, el valor mínimo de toda la serie, y una recuperación gradual en 2023 (1,090) y 2024 (1,274).
2006–2012: fase de crecimiento moderado
En 2006 se registraron 1,328 defunciones, cifra que aumentó hasta 1,534 en 2012, lo que representa un incremento neto de 206 defunciones en seis años. El punto más alto de esta etapa se alcanzó en 2011, con 1,578 defunciones. Durante este periodo, las defunciones por accidente de trabajo pasaron de 1,069 en 2006 a 1,144 en 2012, mientras que las defunciones por accidente en trayecto aumentaron de 257 a 382. Las defunciones por enfermedad de trabajo permanecieron en niveles bajos, con valores anuales entre 2 y 8.
2013–2019: meseta con recomposición interna
En 2013, el total descendió a 1,314 defunciones, y para 2019 se ubicó en 1,348, lo que implica una variación neta de apenas 34 defunciones en siete años. Sin embargo, al interior del total se observan cambios relevantes: las defunciones por accidente de trabajo disminuyeron de 975 en 2013 a 906 en 2019, mientras que las defunciones por accidente en trayecto aumentaron de 332 a 409. En el mismo periodo, las defunciones por enfermedad de trabajo crecieron de 7 a 33, aunque sin un impacto dominante en el total.
2020–2021: ruptura estructural del patrón histórico
En 2020, el total anual se elevó abruptamente a 1,667 defunciones, integrado por 666 defunciones por accidente de trabajo, 319 por accidente en trayecto y 682 por enfermedad de trabajo. Este último componente aumentó 649 defunciones respecto a 2019, cuando se registraron 33 defunciones por enfermedad de trabajo. En 2021, aunque el total descendió a 1,526, las defunciones por enfermedad de trabajo se mantuvieron elevadas en 640, muy por encima de cualquier año previo a 2020.
2022–2024: contracción y recuperación parcial
En 2022, el total anual cayó a 1,016 defunciones, con 610 por accidente de trabajo, 286 por trayecto y 120 por enfermedad de trabajo. En 2023, el total aumentó a 1,090, y en 2024 alcanzó 1,274 defunciones. Entre 2022 y 2024, las defunciones por accidente de trabajo aumentaron 249 casos (de 610 a 859), las de trayecto crecieron 89 casos (de 286 a 375), mientras que las defunciones por enfermedad de trabajo disminuyeron de 120 a 40.
Durante la mayor parte del periodo 2006–2019, las defunciones por accidente de trabajo representaron el componente principal del total anual, con valores que oscilaron entre 906 y 1,215 defunciones. Las defunciones por accidente en trayecto ocuparon consistentemente el segundo lugar, con un crecimiento sostenido de 257 en 2006 a 419 en 2018. Las defunciones por enfermedad de trabajo fueron marginales hasta 2019, sin superar las 33 defunciones anuales.
En 2020 y 2021, la estructura se invierte temporalmente: la enfermedad de trabajo pasa a ser el principal componente del total, con 682 y 640 defunciones, respectivamente, superando ampliamente a los accidentes de trabajo y de trayecto. A partir de 2022, esta composición retorna gradualmente a un patrón similar al histórico, con predominio de accidentes de trabajo y trayecto.
El análisis numérico de las defunciones por riesgos de trabajo en el periodo 2006–2024, basado exclusivamente en la Memoria Estadística del IMSS, muestra un comportamiento estable durante más de una década, una ruptura abrupta en 2020–2021 asociada al incremento extraordinario de defunciones por enfermedad de trabajo, y una fase posterior de ajuste y recuperación parcial entre 2022 y 2024. El máximo histórico se registró en 2020 con 1,667 defunciones, mientras que el mínimo del periodo ocurrió en 2022 con 1,016 defunciones. En todos los años analizados, el total anual coincide exactamente con la suma de sus tres componentes, garantizando consistencia estadística y validez para su uso en análisis de tendencias publicables en materia de riesgos de trabajo.
Publicado por: Dr. Julio C. Benítez Domínguez, febrero 2026
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