Con base en los registros consolidados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las enfermedades de trabajo constituyen un componente estructural de los riesgos laborales en México, al reflejar exposiciones crónicas y acumulativas a agentes físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales presentes en los centros de trabajo.
Durante el periodo comprendido entre 2020 y 2024 se registraron 276 944 enfermedades de trabajo, observándose un comportamiento particularmente relevante en el año 2020, cuando se reportó el mayor valor del periodo con 119 474 casos, lo que representa un punto crítico en la evolución histórica de este tipo de riesgos.
Del total de 276 944 enfermedades de trabajo registradas en el periodo analizado:
49 770 casos derivaron en incapacidades permanentes, lo que representa el 17.97 % del total de enfermedades de trabajo.
Este porcentaje indica que casi 1 de cada 5 enfermedades laborales tuvo como consecuencia una pérdida funcional permanente, lo que evidencia la alta severidad asociada a este tipo de padecimientos frente a otros riesgos laborales.
1 513 casos resultaron en defunciones, lo que equivale a el 0.55 % del total de enfermedades de trabajo.
En términos prácticos, esto implica que alrededor de 5 a 6 de cada 1 000 enfermedades de trabajo tuvieron un desenlace fatal, una proporción elevada al considerar el carácter progresivo y, en muchos casos, prevenible de estas patologías.
El 81.48 % restante corresponde a enfermedades de trabajo que no derivaron en incapacidad permanente ni en defunción, pero que sí implicaron atención médica, tratamientos prolongados, ausentismo y disminución de la capacidad productiva.
El hecho de que 2020 concentre el mayor número de enfermedades de trabajo del periodo, con 119 474 casos, sugiere un incremento significativo en la identificación, reconocimiento o exposición a agentes de riesgo en ese año. Desde un enfoque técnico, este comportamiento refuerza la relevancia de los sistemas de vigilancia epidemiológica laboral y del reconocimiento oportuno de enfermedades asociadas al trabajo.
Asimismo, el alto porcentaje de incapacidades permanentes (17.97 %) confirma que las enfermedades de trabajo presentan una mayor severidad estructural que los accidentes, ya que suelen diagnosticarse en etapas avanzadas o tras exposiciones prolongadas, cuando el daño funcional ya es irreversible.
Entre 2020 y 2024, las enfermedades de trabajo en México mostraron un impacto relevante tanto en frecuencia como en gravedad. Del total de 276 944 casos registrados, 17.97 % derivaron en incapacidades permanentes y 0.55 % en defunciones, destacando además que 2020 fue el año con mayor número de casos, con 119 474 registros. Estas cifras subrayan la necesidad de fortalecer la prevención primaria, la vigilancia epidemiológica laboral y la detección temprana de enfermedades profesionales, como ejes fundamentales para reducir las consecuencias más graves e irreversibles de los riesgos laborales en el país.
Publicado por: Dr. Julio C. Benítez Domínguez, febrero 2026