Con base en la Memoria Estadística del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el análisis de las defunciones por enfermedades de trabajo examina la evolución anual de los fallecimientos derivados de padecimientos originados por la exposición prolongada a agentes físicos, químicos, biológicos, ergonómicos o psicosociales inherentes a la actividad laboral, conforme a lo establecido en los artículos 473 y 475 de la Ley Federal del Trabajo. Este componente de los riesgos de trabajo refleja procesos de daño generalmente acumulativos y presenta una dinámica distinta a la de los eventos accidentales.
El periodo analizado abarca de forma continua los años 2006 a 2024, considerando exclusivamente cifras oficiales reportadas por el IMSS. Los valores utilizados son exactos, sin estimaciones ni ajustes, y permiten identificar con claridad los cambios en magnitud, los valores extremos y las rupturas en la tendencia histórica de la mortalidad por enfermedades de trabajo.
Entre 2006 y 2019, las defunciones por enfermedades de trabajo se mantuvieron en niveles numéricamente bajos y estables, con valores anuales que oscilaron entre 2 defunciones en 2006 y 33 defunciones en 2019. Durante más de una década, este componente representó una fracción marginal del total de defunciones por riesgos de trabajo.
A partir de 2020, la serie presenta una ruptura abrupta del patrón histórico, alcanzando 682 defunciones en 2020 y 640 en 2021, los valores más altos de todo el periodo analizado. Posteriormente, en 2022, se observa una reducción significativa a 120 defunciones, seguida de valores sustancialmente menores en 2023 (31) y 2024 (40), lo que marca un retorno parcial a niveles cercanos a los observados antes de 2020.
Defunciones por enfermedades de trabajo (valores anuales):
2006: 2
2007: 3
2008: 6
2009: 5
2010: 3
2011: 6
2012: 8
2013: 7
2014: 28
2015: 26
2016: 23
2017: 19
2018: 27
2019: 33
2020: 682
2021: 640
2022: 120
2023: 31
2024: 40
Máximo del periodo: 2020, con 682 defunciones.
Segundo valor más alto: 2021, con 640 defunciones.
Mínimo del periodo: 2006, con 2 defunciones.
2006–2013: niveles mínimos y estabilidad prolongada
En 2006, se registraron 2 defunciones por enfermedades de trabajo, cifra que aumentó gradualmente hasta 7 en 2013, lo que representa un incremento neto de 5 defunciones en ocho años. Durante este periodo, los valores anuales no superaron las 8 defunciones, reflejando una magnitud consistentemente baja.
2014–2019: incremento moderado previo a la ruptura
En 2014, las defunciones aumentaron a 28, manteniéndose en un rango de 19 a 33 defunciones anuales hasta 2019. Entre 2013 y 2019, el incremento acumulado fue de 26 defunciones (de 7 a 33), sin cambios abruptos interanuales, pero con una tendencia ascendente clara dentro de un rango aún limitado.
2020–2021: ruptura estructural de la serie
En 2020, las defunciones por enfermedades de trabajo se incrementaron de forma abrupta a 682, lo que representa un aumento de 649 defunciones respecto a 2019. En 2021, el valor se mantuvo extraordinariamente elevado en 640 defunciones, consolidando este bienio como el punto de máxima disrupción de toda la serie 2006–2024.
2022–2024: contracción acelerada y normalización parcial
En 2022, el número de defunciones descendió a 120, lo que implica una reducción de 520 defunciones respecto a 2021. En 2023, el valor cayó a 31, y en 2024 se registraron 40 defunciones. Entre 2021 y 2024, la disminución acumulada fue de 600 defunciones, aunque sin regresar exactamente a los niveles mínimos observados antes de 2014.
La serie histórica muestra que las defunciones por enfermedades de trabajo mantuvieron una presencia marginal dentro de la mortalidad laboral durante más de una década. El incremento observado a partir de 2014 fue moderado y progresivo hasta 2019. La ruptura registrada en 2020–2021, cuando las defunciones aumentaron de 33 a 682, constituye el cambio más drástico de toda la serie de riesgos de trabajo, alterando de manera temporal la estructura de la mortalidad laboral. La reducción posterior entre 2022 y 2024 indica un retorno acelerado hacia niveles históricamente bajos.
El análisis de las defunciones por enfermedades de trabajo en el periodo 2006–2024, elaborado con base en la Memoria Estadística del IMSS, evidencia una larga etapa de estabilidad con valores mínimos hasta 2013, un incremento moderado entre 2014 y 2019, una ruptura extraordinaria en 2020–2021 con un máximo histórico de 682 defunciones, y una contracción pronunciada a partir de 2022. El mínimo del periodo se registró en 2006 con 2 defunciones. Estos resultados confirman que la mortalidad por enfermedades de trabajo presenta una dinámica altamente sensible a eventos disruptivos y debe analizarse de manera diferenciada dentro del conjunto de los riesgos de trabajo conforme al marco de la Ley Federal del Trabajo.
Publicado por: Dr. Julio C. Benítez Domínguez, febrero 2026
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