La publicación de la Ley de Infraestructura de la Calidad (LIC) en el Diario Oficial de la Federación el 1 de julio de 2020 marcó uno de los cambios más relevantes en el sistema normativo mexicano en materia de normalización, calidad y evaluación de la conformidad. Esta ley no solo sustituyó a la antigua Ley Federal sobre Metrología y Normalización, sino que también transformó la manera en que se conciben y desarrollan los instrumentos técnicos aplicables a productos, procesos, servicios y sistemas de gestión en México.
Uno de los cambios más visibles y comentados fue la transición conceptual de las Normas Mexicanas (NMX) hacia la nueva figura denominada “Estándares”. Aunque para muchos sectores este ajuste pudo parecer meramente terminológico, en realidad representa una modificación estructural en el marco jurídico y técnico del país, alineada con prácticas internacionales y con una visión más moderna de la regulación técnica.
Durante décadas, el sistema mexicano distinguió claramente entre dos grandes figuras:
Normas Oficiales Mexicanas (NOM): de observancia obligatoria
Normas Mexicanas (NMX): de aplicación voluntaria
Las NOM tenían fuerza legal y su incumplimiento podía generar sanciones, mientras que las NMX funcionaban como documentos técnicos de referencia voluntaria, ampliamente utilizados en calidad, procesos industriales, laboratorio, construcción, salud y seguridad.
Con la entrada en vigor de la LIC, el Estado mexicano decidió reorganizar este esquema para fortalecer el Sistema Nacional de Infraestructura de la Calidad, incorporando actividades de normalización, estandarización, acreditación, evaluación de la conformidad y metrología.
Es precisamente en este nuevo modelo donde surge la figura del Estándar.
La LIC ya no utiliza la figura de “Norma Mexicana” como instrumento para nuevos desarrollos normativos voluntarios. En su lugar, establece formalmente la actividad de estandarización y el documento resultante denominado Estándar.
Esto significa que, para nuevos instrumentos voluntarios, la denominación jurídica correcta ya no es NMX, sino Estándar.
En términos prácticos, el estándar ocupa el lugar que históricamente tenían las NMX:
Documento técnico
Generalmente voluntario
Elaborado por organismos autorizados
Alineado con normas internacionales
Útil como referencia técnica, contractual y de cumplimiento
La propia autoridad federal ha señalado de manera expresa que con la LIC “se crea la figura de Estándares” y se sustituye el procedimiento previo.
Aquí es donde surge una duda muy frecuente en sectores técnicos e industriales.
La respuesta es no.
Las NMX que ya existían no desaparecieron automáticamente con la publicación de la ley.
Muchas continúan plenamente vigentes y siguen siendo ampliamente utilizadas en México, especialmente en áreas como:
Laboratorios clínicos
Sistemas de gestión de calidad
Construcción
Electricidad
Alimentos
Seguridad industrial
Ergonomía
Por ejemplo, aún es común encontrar documentos vigentes como:
NMX-CC-9001
NMX-J de instalaciones eléctricas
NMX-C de construcción
NMX relacionadas con laboratorios y calidad
Incluso después de 2020 continuaron publicándose declaratorias de vigencia de NMX, derivadas de procesos iniciados bajo el régimen transitorio de la ley anterior.
Esto es jurídicamente relevante porque muchas organizaciones todavía tienen procedimientos internos, auditorías y contratos que hacen referencia expresa a NMX.
Desde la perspectiva operativa, este cambio tiene implicaciones importantes para áreas como:
Cumplimiento regulatorio
Auditorías
Sistemas de gestión
Capacitación
Elaboración de manuales y procedimientos
Contratos con proveedores
Por ejemplo, antes era habitual establecer en un procedimiento interno:
“El proceso se desarrollará conforme a la NMX aplicable”.
Hoy, para nuevos desarrollos normativos, la redacción técnicamente correcta debe migrar a:
“El proceso se desarrollará conforme al estándar aplicable”.
Este ajuste es especialmente importante en sectores regulados como salud, manufactura, energía, alimentos y seguridad laboral.
Otro aspecto clave de la reforma es que la LIC fortalece la armonización con normas internacionales, buscando evitar barreras técnicas innecesarias al comercio.
Esto acerca el sistema mexicano a esquemas como:
ISO
IEC
ASTM
Codex Alimentarius
estándares internacionales sectoriales
La ley establece que tanto las NOM como los estándares deben procurar sustentarse en normas internacionales cuando sea técnicamente viable.
Esto es especialmente relevante para sectores exportadores y para industrias que trabajan bajo certificaciones internacionales.