Los métodos de análisis de riesgo cuantitativos más usados varían según el sector (seguridad industrial, procesos químicos, proyectos, salud ocupacional, financiero), pero en términos generales los más reconocidos son los siguientes:
Es uno de los métodos más utilizados en industrias de proceso, como petróleo, gas, química, almacenamiento de sustancias peligrosas y energía. Su propósito es estimar numéricamente la frecuencia de eventos peligrosos y la magnitud de sus consecuencias, por ejemplo incendios, explosiones, liberaciones tóxicas o afectaciones a personas e instalaciones.
Cuándo elegirlo:
Se elige cuando necesitas una estimación integral del riesgo y no solo una identificación cualitativa. Es especialmente útil cuando debes responder preguntas como: cuál es la frecuencia anual esperada de un evento, qué zonas resultarían afectadas, o si el nivel de riesgo es tolerable. Es apropiado cuando ya cuentas con datos técnicos del proceso, inventarios, escenarios de accidente y criterios de aceptación del riesgo.
Es muy usada cuando el problema tiene alta incertidumbre y las variables no son fijas, sino probabilísticas. Permite simular miles de escenarios posibles para obtener distribuciones de resultados en lugar de un solo valor.
Cuándo elegirla:
Conviene usarla cuando quieres modelar incertidumbre en exposición, costos, tiempos, fallas o consecuencias. Es muy útil si las variables de entrada cambian mucho o no pueden expresarse con un único valor. Por ejemplo, en estimaciones de exposición ocupacional, pérdidas económicas, confiabilidad de sistemas o variabilidad de concentración de contaminantes.
Es un método deductivo que parte de un evento no deseado y busca todas las combinaciones de fallas que pueden provocarlo. Se representa con compuertas lógicas como AND y OR, y permite calcular la probabilidad del evento principal.
Cuándo elegirlo:
Debe elegirse cuando quieres entender por qué podría ocurrir una falla crítica. Es ideal para analizar accidentes mayores, fallas de sistemas de seguridad, pérdida de contención, paro de equipos críticos o eventos donde interesa identificar la combinación exacta de errores humanos, fallas mecánicas y fallas de control que conducen al evento final. Es muy útil si el problema está centrado en un solo evento principal.
Es complementario al FTA. Parte de un evento iniciador y analiza los posibles caminos posteriores según funcionen o fallen barreras, alarmas, sistemas de paro, supresión o respuesta.
Cuándo elegirlo:
Se utiliza cuando lo importante es conocer qué puede pasar después de un evento inicial. Por ejemplo, una fuga de gas, un derrame o una sobrepresión. Es el método correcto cuando quieres evaluar la eficacia de barreras de protección y comparar distintos desenlaces posibles. Es muy útil en escenarios de emergencia y en análisis de consecuencias.
El Análisis de Modos y Efectos de Falla es uno de los más usados en manufactura, mantenimiento, ingeniería, salud y calidad. Suele emplear el Número de Prioridad de Riesgo (NPR o RPN), calculado a partir de severidad, ocurrencia y detectabilidad.
Cuándo elegirlo:
Debe elegirse cuando necesitas priorizar fallas potenciales en equipos, procesos, procedimientos o servicios. Es ideal en etapas de diseño, mejora de procesos, mantenimiento preventivo y control operacional. Es muy útil cuando no buscas modelar grandes accidentes complejos, sino decidir en qué fallas debes intervenir primero. En seguridad laboral puede servir para evaluar tareas, equipos o procesos donde hay múltiples fallas posibles.
Es una familia de métodos probabilísticos muy utilizada en sectores de alta criticidad, como nuclear, aeroespacial, aviación, defensa y sistemas complejos. Suele integrar FTA, ETA, datos de confiabilidad y modelación de consecuencias.
Cuándo elegirlo:
Es la mejor elección cuando trabajas con sistemas complejos y de muy alta consecuencia, donde no basta una sola técnica aislada. Se usa cuando el objetivo es cuantificar la probabilidad de escenarios catastróficos y la contribución de múltiples subsistemas al riesgo global. Si el sistema tiene redundancias, barreras múltiples y alta exigencia regulatoria, este método suele ser más adecuado.
Aunque muchas veces se clasifica como semicuantitativo, el Layer of Protection Analysis es ampliamente usado en procesos industriales para verificar si las capas de protección independientes reducen el riesgo a un nivel aceptable.
Cuándo elegirlo:
Se elige cuando ya identificaste un escenario peligroso y quieres saber si las barreras existentes son suficientes. Es muy útil después de un HAZOP o en revisión de sistemas instrumentados de seguridad. Conviene cuando necesitas una evaluación más robusta que una matriz de riesgo, pero más práctica y rápida que un QRA completo.
Los métodos de análisis de riesgo cualitativos son los más utilizados cuando el objetivo principal es identificar peligros, comprender escenarios y priorizar controles, sin necesidad de calcular probabilidades numéricas complejas. En seguridad industrial, SST, procesos y cumplimiento normativo, suelen ser la primera herramienta antes de pasar a métodos semicuantitativos o cuantitativos.
Es uno de los métodos más prácticos y usados en seguridad industrial.
Consiste en formular preguntas del tipo:
¿Qué pasaría si falla la ventilación?
¿Qué pasaría si el operador no aplica LOTO?
¿Qué pasaría si ocurre una fuga durante el trasvase?
Permite identificar escenarios, causas, consecuencias y controles existentes.
Cuándo usarlo:
Es ideal para análisis rápidos, revisiones previas a trabajos peligrosos, cambios operativos, permisos de trabajo y reuniones de seguridad. Conviene cuando necesitas una evaluación ágil y participativa con supervisores, operadores e ingenieros.
Se basa en listas estructuradas de preguntas o requisitos previamente definidos.
Ejemplo:
uso de EPP
señalización
bloqueo y candadeo
ventilación
orden y limpieza
Es uno de los más usados en inspecciones.
Cuándo usarlo:
Debe utilizarse cuando necesitas verificar cumplimiento normativo, legal o procedimental. Es excelente para auditorías, inspecciones de rutina, verificación de NOM-STPS, OSHA o procedimientos internos.
Es un método estructurado de identificación temprana de peligros.
Se enfoca en reconocer:
peligros físicos
químicos
mecánicos
ergonómicos
ambientales
operacionales
antes de iniciar una operación o proyecto.
Cuándo usarlo:
Se usa principalmente en etapas tempranas de diseño, planeación o cambios de proceso. Es ideal cuando el objetivo es detectar peligros de forma global antes de profundizar con métodos más avanzados.
Aunque puede evolucionar a semicuantitativo, originalmente es un método cualitativo muy utilizado en procesos industriales.
Analiza desviaciones mediante palabras guía como:
más
menos
ninguno
inverso
parte de
Por ejemplo:
más presión
menos flujo
sin ventilación
Cuándo usarlo:
Debe elegirse cuando trabajas con procesos industriales, líneas de tuberías, reactores, sistemas de bombeo o almacenamiento químico. Es ideal para identificar desviaciones operativas y fallas de proceso.
Es un método cualitativo de alto uso en seguridad industrial.
Busca identificar:
evento peligroso
causa
consecuencia
controles existentes
acciones recomendadas
Cuándo usarlo:
Es excelente antes de iniciar:
trabajos en caliente
espacios confinados
alturas
maniobras de izaje
puesta en marcha de equipos
Es uno de los más útiles para permisos de trabajo.
Representa visualmente el riesgo con un evento central, causas a la izquierda y consecuencias a la derecha.
Muestra claramente:
amenazas
barreras preventivas
consecuencias
barreras mitigadoras
Cuándo usarlo:
Se usa cuando necesitas explicar visualmente el riesgo a personal operativo, supervisores o gerencia. Es muy útil en capacitaciones y análisis de accidentes mayores.