En industrias de alto riesgo como petróleo y gas, petroquímica, minería, generación eléctrica, transporte de mercancías peligrosas y almacenamiento de sustancias químicas, los accidentes mayores rara vez ocurren por una sola causa aislada. Generalmente son el resultado de una cadena de fallas técnicas, organizacionales y humanas que permiten que un peligro se materialice en un evento crítico.
Para enfrentar esta complejidad, las organizaciones requieren herramientas que no solo identifiquen riesgos, sino que permitan visualizar de forma estructurada cómo se previenen y cómo se mitigan los incidentes. Dentro de las metodologías modernas más utilizadas en Seguridad Industrial y Seguridad de Procesos se encuentra el Análisis Bow-Tie, considerado uno de los enfoques más claros e integrales para gestionar escenarios de accidentes mayores.
El método Bow-Tie, cuyo nombre proviene de su representación gráfica en forma de “moño de corbata”, se ha convertido en un estándar práctico para comprender, comunicar y controlar riesgos críticos.
El Bow-Tie Analysis es una metodología de gestión de riesgos que combina en un solo esquema dos enfoques fundamentales:
El análisis de causas que pueden conducir a un evento peligroso.
El análisis de consecuencias que pueden derivarse de ese evento.
Su propósito es identificar:
El peligro principal.
El evento crítico central (Top Event).
Las amenazas o causas que pueden provocarlo.
Las consecuencias potenciales.
Las barreras preventivas y mitigadoras.
Los factores de degradación que pueden debilitar las barreras.
Los controles organizacionales necesarios para asegurar la integridad del sistema.
En esencia, Bow-Tie permite responder claramente:
¿Qué puede salir mal?
¿Cómo se puede prevenir?
¿Qué ocurre si falla?
¿Cómo se mitiga el impacto?
¿Qué controles aseguran que las barreras funcionen?
El Análisis Bow-Tie se apoya en la lógica de defensa en profundidad, similar al enfoque de LOPA o del modelo Swiss Cheese (Reason).
La estructura se divide en dos grandes lados:
Analiza las amenazas que pueden llevar a que ocurra el evento crítico.
Analiza las consecuencias una vez que el evento ya ocurrió y cómo reducir su impacto.
En el centro se ubica el evento no deseado:
Top Event
Un análisis Bow-Tie completo incluye los siguientes componentes:
Es la fuente inherente de daño.
Ejemplos industriales:
Hidrocarburos presurizados
Sustancias tóxicas como H₂S o amoníaco
Energía térmica en calderas
Reactivos altamente explosivos
El peligro siempre está presente, lo que se controla es su exposición.
Es el punto en el que se pierde el control del peligro.
No es aún la catástrofe, sino el evento central que desencadena el escenario.
Ejemplos:
Fuga de gas inflamable
Sobrepresión en un reactor
Pérdida de contención primaria
Derrame masivo de ácido
Este evento es el “nudo” del moño.
Son las causas que pueden conducir al Top Event.
Ejemplos:
Falla mecánica de una junta
Error humano en maniobra
Corrosión interna
Sobrellenado de tanque
Fallo en sistema de control
Cada amenaza requiere al menos una barrera preventiva.
Son controles que evitan que las amenazas provoquen el evento central.
Ejemplos:
Sistemas de control automático
Alarmas con respuesta operativa
Interlocks y trips
Procedimientos seguros de operación
Inspección y mantenimiento predictivo
Estas barreras buscan evitar la pérdida de control.
Son los efectos potenciales si el Top Event ocurre.
Ejemplos:
Explosión con fatalidades
Incendio mayor en planta
Contaminación de cuerpos de agua
Daño catastrófico a infraestructura
Pérdida de producción y reputación
Cada consecuencia debe tener barreras mitigadoras.
Son controles que reducen la severidad una vez ocurrido el evento.
Ejemplos:
Sistemas contra incendio (rociadores, espuma)
Diques de contención secundaria
Ventilación de emergencia
Planes de evacuación
Brigadas de respuesta a emergencias
No evitan el evento, pero limitan sus consecuencias.
Uno de los aportes más modernos del Bow-Tie es la identificación de:
Condiciones que pueden debilitar barreras
Acciones de aseguramiento
Ejemplo:
Barreras: Válvula de alivio (PSV)
Factor de degradación:
Falta de mantenimiento
Bloqueo accidental
Control:
Programa de inspección y certificación
Bloqueo administrativo
Esto permite gestionar la confiabilidad real de las barreras.
Peligro: Gas tóxico (H₂S)
Top Event: Pérdida de contención en línea presurizada
Corrosión interna
Falla de brida
Error en maniobra de válvula
Monitoreo de corrosión
Procedimiento de aislamiento seguro (LOTO)
Detectores en línea y alarmas
Exposición fatal a personal
Evacuación masiva
Daño ambiental
Detectores fijos y portátiles
SCBA y rutas de evacuación
Plan de respuesta a emergencias
El análisis Bow-Tie es ampliamente aplicado en:
Gestión de Riesgos Operacionales
Seguridad de Procesos (PSM)
SASP y sistemas tipo PEMEX-SSPA
Identificación de Controles Críticos
Evaluación de Accidentes Mayores (Seveso)
Auditorías HSE
Capacitación y cultura preventiva
Su gran fortaleza es que permite comunicar riesgos de forma visual y entendible.
Integra prevención y mitigación en un solo modelo.
Facilita la identificación de controles críticos.
Ayuda a definir responsabilidades operativas.
Permite priorizar inversiones en seguridad.
Refuerza la gestión de barreras.
Es ideal para capacitación y comunicación.
Aunque poderoso, Bow-Tie tiene limitaciones:
Puede simplificar escenarios complejos si no se desarrolla adecuadamente.
No es completamente cuantitativo como un QRA.
Requiere disciplina para validar independencia y eficacia de barreras.
Puede generar falsa confianza si no se gestiona el mantenimiento real.
Por ello debe complementarse con HAZOP, LOPA y auditorías.