El estándar OSHA 29 CFR 1910.119, conocido como Process Safety Management (PSM), constituye uno de los pilares regulatorios más relevantes en materia de seguridad industrial avanzada. Fue desarrollado como respuesta a accidentes catastróficos en la industria química y petroquímica, donde liberaciones no controladas de sustancias altamente peligrosas han provocado explosiones, incendios y pérdidas humanas masivas.
El enfoque del PSM es distinto al de la seguridad ocupacional tradicional: no se centra solamente en el trabajador individual, sino en el control sistemático de los riesgos inherentes al proceso industrial, particularmente en operaciones donde se manejan grandes inventarios de sustancias reactivas, inflamables o tóxicas.
El estándar se estructura en 14 elementos obligatorios, diseñados para formar un sistema robusto de prevención, control y mejora continua.
La seguridad de procesos no puede imponerse únicamente desde la alta dirección. OSHA exige que los trabajadores estén activamente involucrados en el diseño, implementación y evaluación del sistema PSM.
Esto incluye:
Acceso a la información de seguridad de procesos
Participación en análisis de riesgos (PHA)
Integración en investigaciones de incidentes
Comunicación abierta sobre condiciones inseguras
El valor estratégico radica en que quienes operan el proceso diariamente poseen conocimiento práctico crítico sobre desviaciones reales y fallas operativas.
Antes de analizar riesgos o operar un proceso, debe existir documentación técnica completa sobre:
Sustancias químicas involucradas
Tecnología del proceso
Diseño de equipos
Límites operativos seguros
Incluye datos como:
Propiedades fisicoquímicas
Toxicidad y reactividad
Diagramas PFD y P&ID
Clasificación de áreas peligrosas
Sin PSI actualizada, todo el sistema PSM se vuelve vulnerable, ya que se pierde control sobre las bases técnicas del proceso.
El PHA es el núcleo analítico del PSM. Requiere evaluar sistemáticamente escenarios de accidente mayor mediante metodologías formales como:
HAZOP
What-if
FMEA
Fault Tree Analysis
Se identifican:
Desviaciones críticas del proceso
Fallas de salvaguardas
Consecuencias potenciales
Recomendaciones obligatorias
Debe actualizarse al menos cada 5 años o antes si existen cambios relevantes.
Toda operación debe estar documentada en procedimientos escritos claros y controlados, incluyendo:
Arranque normal
Operación rutinaria
Paro de emergencia
Condiciones anormales
Respuesta ante desviaciones
Estos procedimientos permiten estandarizar el control operativo y reducir errores humanos, uno de los factores más frecuentes en accidentes catastróficos.
El personal debe estar entrenado no sólo en tareas, sino en la comprensión del riesgo del proceso.
Incluye:
Entrenamiento inicial
Evaluaciones de competencia
Refrescamiento periódico
Capacitación específica antes de cambios operativos
OSHA enfatiza que no basta con “asistir a un curso”; debe demostrarse que el trabajador comprende los peligros asociados a sus funciones.
Una gran proporción de accidentes mayores ocurre durante actividades realizadas por terceros: mantenimiento, paros de planta, construcción.
Este elemento exige:
Selección basada en desempeño en seguridad
Capacitación en riesgos del proceso
Control estricto de actividades
Evaluación de incidentes de contratistas
El contratista debe integrarse dentro del sistema PSM, no operar de forma paralela.
Antes de iniciar operaciones después de:
Construcción
Modificación
Paro mayor
Cambio de equipos críticos
Debe verificarse que:
El diseño coincide con especificaciones
Procedimientos y entrenamiento están listos
Salvaguardas funcionan correctamente
Cambios fueron autorizados
El PSSR es un filtro final para evitar arrancar un sistema incompleto o inseguro.
Los equipos críticos deben mantenerse bajo control técnico continuo.
Incluye:
Inspecciones basadas en riesgo
Programas de mantenimiento preventivo
Pruebas no destructivas
Control de válvulas de alivio, bombas, recipientes, tuberías
La degradación mecánica es una causa recurrente de fugas mayores, especialmente en industrias maduras con infraestructura envejecida.
Trabajos como soldadura, corte o esmerilado generan fuentes de ignición, por lo que OSHA exige permisos formales en áreas cubiertas por PSM.
Debe incluir:
Evaluación de atmósfera inflamable
Aislamiento de materiales combustibles
Supervisión constante
Autorización formal documentada
Este control es crítico en petroquímica, refinerías y plantas de gas.
Uno de los elementos más relevantes y fallidos en la industria.
Todo cambio en:
Químicos
Equipos
Tecnología
Software
Procedimientos
Personal clave
Debe evaluarse antes de implementarse.
El MOC asegura que un cambio aparentemente menor no introduzca un riesgo mayor no previsto.
Todo incidente significativo o casi accidente debe investigarse formalmente dentro de las 48 horas.
El objetivo es identificar:
Causas raíz
Fallas organizacionales
Debilidades en salvaguardas
Acciones correctivas verificables
El aprendizaje sistemático es un principio central en seguridad de procesos.
Las instalaciones deben contar con planes específicos ante liberaciones mayores, incluyendo:
Alarmas y evacuación
Coordinación con servicios externos
Simulacros periódicos
Equipos especializados
Control de incidentes químicos mayores
No es suficiente un plan genérico de protección civil; debe ser coherente con riesgos PSM.
Cada tres años mínimo, se debe auditar formalmente el sistema PSM para verificar:
Cumplimiento normativo
Efectividad real
Documentación
Implementación de recomendaciones previas
Las auditorías garantizan mejora continua y evitan la degradación progresiva del sistema.
OSHA establece que ninguna empresa puede restringir información técnica esencial bajo el argumento de confidencialidad.
Los empleados, investigadores y equipos PHA deben tener acceso a:
Datos completos del proceso
Composición química
Diseños críticos
La seguridad prevalece sobre la reserva corporativa.