El análisis de las diez enfermedades de trabajo más frecuentes registradas por el IMSS permite dimensionar con mayor precisión cuáles son los padecimientos que históricamente han concentrado la mayor carga de enfermedad asociada al trabajo en México. A partir de la información estadística correspondiente al periodo 2007–2024, es posible identificar no solo la magnitud de estos padecimientos, sino también los cambios en su jerarquía y persistencia en distintos momentos, lo que aporta una visión clara del perfil epidemiológico laboral y de los riesgos que de manera reiterada afectan a la población trabajadora asegurada.
La revisión comparativa de las 10 principales enfermedades de trabajo por periodos, con base en la pestaña E.T (Cuadro VI.30), permite analizar la evolución de las enfermedades de mayor frecuencia, distinguir aquellas de carácter estructural y de larga latencia, y reconocer las transformaciones en el patrón de daño a la salud laboral. Este enfoque facilita la priorización de riesgos, el fortalecimiento de la vigilancia de la salud en el trabajo y el diseño de estrategias preventivas orientadas a reducir la ocurrencia de los padecimientos más frecuentes en cada periodo analizado.
Los datos presentados corresponden a las 10 enfermedades de trabajo más frecuentes en cada periodo analizado, expresadas como casos acumulados por intervalo temporal. Las cifras deben interpretarse como indicadores de frecuencia relativa y jerarquía epidemiológica, y no como tasas de incidencia anual. Las comparaciones entre periodos reflejan cambios en el perfil de las enfermedades de trabajo más frecuentes y en su reconocimiento institucional, por lo que su análisis debe considerar el contexto productivo, normativo y administrativo de cada intervalo.
En este periodo, el perfil está dominado por enfermedades por agentes físicos (ruido) y enfermedades respiratorias crónicas por exposición, con presencia relevante de trastornos musculoesqueléticos y un componente dermatológico e inhalatorio.
Top 10 (2007–2014) y lectura epidemiológica:
Hipoacusias (12,113): principal causa del periodo; indica una carga elevada de exposición crónica a ruido ocupacional y reconocimiento sostenido del daño auditivo.
Neumoconiosis (9,043): segunda causa; evidencia impacto persistente de polvos minerales/industriales y exposición acumulativa.
Dorsopatías (5,606): ya figura como componente mayor del daño musculoesquelético (columna).
Enfermedad del ojoy sus anexos (5,331): magnitud alta; sugiere exposición a partículas, irritantes, radiación, y eventos repetitivos de irritación/lesión ocular en procesos productivos.
Intoxicaciones (3,056): presencia relevante de eventos por agentes químicos (agudos o subagudos).
Síndrome del túnel carpiano (2,803) y Lesiones del hombro (2,640): consolidan el bloque de trastornos por sobrecarga biomecánica y repetitividad.
Afecciones respiratorias por inhalación d gases/humos/vapores/sustancias químicas (1,816): componente inhalatorio no neumoconiótico; típico de exposición a vapores, solventes, humos metálicos y gases.
Dermatitis de contacto por irritantes (1,833): enfermedad cutánea relevante asociada a contacto directo con irritantes (solventes, detergentes, aceites, químicos).
Otras entesopatías (932): aparece, pero con volumen menor respecto a otros trastornos musculoesqueléticos.
Interpretación del periodo: el patrón principal es “ruido + polvo + irritantes” con un bloque musculoesquelético ya importante, pero aún subordinado a hipoacusia y neumoconiosis.
En este periodo ocurre una reconfiguración clara: las dorsopatías pasan a ser la primera causa, se mantiene alta la hipoacusia y aumenta el peso de trastornos musculoesqueléticos y lesiones por esfuerzo repetitivo. También crecen varias categorías asociadas a exposiciones químicas y oculares.
Top 10 (2015–2019) y lectura epidemiológica:
Dorsopatías (10,093): se convierten en la principal causa del periodo; refleja consolidación del daño por sobrecarga postural, manejo manual, vibración/carga física y organización del trabajo.
Hipoacusias (9,515): se mantiene como causa mayor; el riesgo por ruido sigue siendo estructural.
Enfermedad del ojo y sus anexos (5,615): permanece alta, incluso superior a neumoconiosis en este periodo.
Neumoconiosis (5,343): desciende respecto al periodo previo, pero sigue entre las principales.
Intoxicaciones (4,373): aumenta su presencia; sugiere mayor visibilidad/reconocimiento de eventos químicos.
Otras entesopatías (3,737) y Síndrome del túnel carpiano (3,593): crecen y consolidan el bloque musculoesquelético.
Lesiones del hombro (3,099): continúa como componente relevante de hombro/cintura escapular.
Dermatitis de contacto (2,844): la categoría aparece como “dermatitis de contacto” (no solo irritantes); indica ampliación del reconocimiento (irritantes + alérgica u otras clasificaciones).
Tenosinovitis de estiloides radial (Quervain) (2,361): entra con fuerza, típico de repetitividad y pinza manual en manufactura/servicios.
Interpretación del periodo: el perfil gira hacia “musculoesquelético dominante”, sin perder el eje de “ruido” y manteniendo aún una carga relevante respiratoria crónica (neumoconiosis).
El rasgo distintivo es el dominio absoluto de dorsopatías y una reducción marcada de varias categorías históricas. En este bloque, el patrón se concentra fuertemente en columna y trastornos musculoesqueléticos, con hipoacusia aún alta, y un paquete de diagnósticos de extremidad superior, piel y ojo en magnitudes menores.
Top 10 (2020–2024) y lectura epidemiológica:
Dorsopatías (10,742): principal causa, y con una magnitud muy superior al resto; confirma centralidad del daño lumbar/dorsal/cervical como enfermedad de trabajo.
Hipoacusias (5,674): continúa como segunda causa; el riesgo por ruido persiste, aunque con menor volumen acumulado que en los periodos previos.
Dermatitis de contacto (2,418): aparece como componente cutáneo relevante.
Lesiones del hombro (1,709): mantiene importancia del daño de hombro.
Otras sinovitis, tenosinovitis y bursitis (1,322) y Tenosinovitis de estiloides radial de Quervain (1,310): sostienen el bloque de repetitividad/entesopatías y tejido blando.
Artrosis (1,112): entra como diagnóstico relevante, consistente con carga crónica y degenerativa asociada a demanda física.
Enfermedad del ojo y sus anexos (975): disminuye notablemente respecto a periodos previos.
Síndrome del túnel carpiano (856): baja en volumen acumulado comparado con 2015–2019.
Intoxicaciones (733): descenso importante frente a periodos anteriores.
Interpretación del periodo: el perfil se concentra en “columna y daño musculoesquelético crónico”, con “ruido” aún presente como segundo eje, y reducción general de varias categorías (ojo, intoxicaciones, túnel carpiano).
Hipoacusia lidera en 2007–2014 (12,113) pero es superada por dorsopatías desde 2015–2019 (10,093) y permanece segunda en 2020–2024 (5,674).
Dorsopatías muestra el cambio estructural más importante: de 5,606 a 10,093 y luego 10,742, consolidándose como principal enfermedad de trabajo.
Neumoconiosis cae de 9,043 a 5,343 y deja de figurar en el Top 10 de 2020–2024 en tu tabla, lo que marca una pérdida de peso dentro del perfil más reciente.
Se incrementa la presencia de diagnósticos específicos de extremidad superior (Quervain, sinovitis/tenosinovitis/bursitis, epicondilo-entesopatías agrupadas), y aparece artrosis en 2020–2024 como rasgo de cronicidad.
Enfermedad del ojo y sus anexos: alta en 2007–2019 (5,331 y 5,615) y baja en 2020–2024 (975).
Intoxicaciones: 3,056 → 4,373 → 733.
Túnel carpiano: 2,803 → 3,593 → 856.
El análisis por periodos de las diez principales enfermedades de trabajo registradas por el IMSS (2007–2024) muestra una transición clara del perfil epidemiológico laboral: el liderazgo histórico de la hipoacusia inducida por ruido en 2007–2014 cede paso a un predominio sostenido de dorsopatías a partir de 2015–2019, consolidándose como la principal enfermedad de trabajo también en 2020–2024. Paralelamente, disminuye el peso relativo de diagnósticos respiratorios crónicos como la neumoconiosis, mientras se fortalece un patrón de daño musculoesquelético crónico y de repetitividad, con presencia persistente de lesiones de hombro, tenosinovitis y sinovitis. En conjunto, los datos confirman que el daño a la salud laboral se concentra en riesgos acumulativos —ruido, carga biomecánica y exposición irritante—, con una reconfiguración notable en la jerarquía de las enfermedades más frecuentes a lo largo del tiempo.
Publicado por: Dr. Julio C. Benítez Domínguez, febrero 2026
Te podría interesar los siguientes analisis de tendencias de los mismos periodos: