La hipoacusia es una de las enfermedades de trabajo de origen físico más relevantes en la salud ocupacional, debido a su carácter crónico, acumulativo e irreversible. Su análisis a partir de una serie anual continua permite evaluar con precisión su evolución temporal, identificar tendencias sostenidas y distinguir entre variaciones reales en la ocurrencia del daño auditivo y cambios asociados al reconocimiento institucional de la enfermedad.
El análisis de la serie anual de casos reconocidos por el IMSS para el periodo 2007–2024 permite observar el comportamiento longitudinal de la hipoacusia como enfermedad de trabajo, aportando evidencia objetiva para la evaluación de la efectividad de las medidas preventivas, los programas de conservación de la audición y los sistemas de vigilancia médica ocupacional.
Durante el periodo analizado, los casos anuales de hipoacusia inducida por ruido muestran un comportamiento fluctuante, con una tendencia general de crecimiento a mediano plazo, seguida de variaciones importantes en los años más recientes. En 2007 se registraron 1,051 casos, mientras que en 2024 la cifra ascendió a 2,187 casos, lo que representa un incremento absoluto de 1,136 casos y un aumento acumulado aproximado del 108 % en el periodo completo.
Este comportamiento confirma que la hipoacusia inducida por ruido no es un evento residual, sino un problema persistente y relevante dentro del conjunto de enfermedades de trabajo reconocidas en México.
Periodo 2007–2012
En los primeros años de la serie, los casos anuales se mantienen en un rango relativamente estable, con valores que oscilan entre 1,051 casos en 2007 y 1,341 casos en 2011, con una ligera variación interanual. Este comportamiento refleja un escenario de exposición sostenida al ruido ocupacional, con reconocimiento constante del daño auditivo como enfermedad de trabajo.
Periodo 2013–2018
A partir de 2013 se observa un incremento progresivo y sostenido. Los casos pasan de 1,489 en 2013 a 2,230 en 2018, lo que representa un incremento aproximado del 50 % en solo cinco años. Este crecimiento sugiere una combinación de factores, entre ellos una mayor acumulación de daño auditivo por exposiciones prolongadas y una mayor detección de la enfermedad en los servicios médicos.
Periodo 2019–2024
En los años más recientes, la serie presenta variaciones marcadas, con descensos y repuntes significativos. En 2019 se registraron 1,712 casos, seguidos de una caída a 1,153 casos en 2020. Posteriormente, se observa una recuperación con 1,874 casos en 2021, 2,149 en 2022, una disminución a 1,680 en 2023 y un nuevo incremento a 2,187 casos en 2024, el valor más alto de toda la serie.
Este comportamiento indica que, pese a las fluctuaciones interanuales, la hipoacusia inducida por ruido mantiene una tendencia de fondo creciente, con niveles que superan claramente los registrados en los primeros años del periodo.
Desde una perspectiva epidemiológica, la tendencia observada confirma que la hipoacusia inducida por ruido es una enfermedad de trabajo de larga latencia, cuyos casos reconocidos en un año determinado reflejan exposiciones acumuladas durante periodos prolongados. El incremento observado entre 2007 y 2024 no puede atribuirse a exposiciones recientes aisladas, sino a la persistencia del riesgo por ruido en los centros de trabajo y a la acumulación progresiva del daño auditivo en la población trabajadora.
La presencia de descensos temporales no modifica la tendencia global, ya que los repuntes posteriores indican que el daño auditivo sigue manifestándose y alcanzando nuevos máximos en los registros anuales.
El análisis de la serie anual 2007–2024 muestra que la hipoacusia inducida por ruido presenta una tendencia general creciente, pasando de poco más de mil casos anuales a cifras superiores a dos mil casos en los años más recientes. Este comportamiento confirma que la pérdida auditiva ocupacional continúa siendo un problema relevante y vigente de salud laboral en México, y pone de manifiesto la necesidad de fortalecer de manera sostenida el control del ruido, la vigilancia audiométrica y los programas de conservación de la audición, más allá de las variaciones interanuales observadas en los registros oficiales.
Publicado por: Dr. Julio C. Benítez Domínguez, febrero 2026
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