En los centros de trabajo, los extintores portátiles representan el primer recurso de respuesta ante un incendio incipiente. Su efectividad depende directamente de su disponibilidad operativa, accesibilidad inmediata, integridad física y cumplimiento normativo. Por ello, la NOM-002-STPS establece como obligación crítica que el patrón elabore un programa anual de revisión mensual de los extintores, asegurando que cada equipo se mantenga en condiciones funcionales en todo momento.
Este programa anual no debe interpretarse como un trámite documental, sino como un componente esencial del sistema de prevención y protección contra incendios. Su propósito es garantizar que los extintores estén correctamente ubicados, señalizados, presurizados, sin daños, con información vigente y listos para ser utilizados eficazmente por el personal capacitado en una emergencia.
La NOM-002-STPS exige que el centro de trabajo implemente una vigilancia sistemática mediante revisiones mensuales, las cuales deben integrarse dentro de un programa anual planificado. Este programa debe incluir:
Calendario de inspecciones mes a mes
Listado completo de extintores instalados
Responsable(s) designados para la revisión
Formatos de registro y control documental
Procedimiento de retiro y sustitución de equipos no conformes
El objetivo es asegurar que cada extintor cumpla continuamente con los requisitos técnicos del numeral 7.2, incisos a) al m).
A continuación se desarrollan los puntos que la Norma exige revisar mensualmente:
Todo extintor debe encontrarse en la ubicación asignada en el plano de prevención contra incendios (numeral 5.2 d). Esto significa que:
No deben reubicarse sin autorización técnica
Deben instalarse conforme al numeral 7.17
Su distribución responde a riesgos específicos del centro de trabajo
La verificación mensual debe confirmar que ningún equipo haya sido removido, ocultado o desplazado.
El extintor debe estar:
A la vista del personal
En rutas libres de bloqueo
Instalado en lugares de acceso inmediato
Un extintor detrás de maquinaria, mobiliario o puertas cerradas pierde su efectividad operativa. La revisión mensual es clave para evitar que condiciones dinámicas del centro de trabajo comprometan su acceso.
Cada extintor debe estar correctamente señalizado. Esto implica que:
Debe existir señal visible de ubicación
La señal debe cumplir forma, color y contraste normativo
Debe mantenerse limpia y legible
La señalización es parte integral del sistema de respuesta, especialmente en ambientes industriales con humo o baja visibilidad.
El sello de seguridad confirma que el extintor no ha sido manipulado o activado. La revisión mensual debe validar que:
El fleje esté intacto
No haya evidencia de uso previo
El pasador esté en su sitio
Un sello violado implica retiro inmediato para evaluación.
En extintores presurizados permanentemente (agua, espuma, PQS, halones, agentes limpios o químicos húmedos), el manómetro debe indicar presión en rango operable.
La inspección debe revisar:
Aguja en zona verde
Ausencia de fugas
Integridad del manómetro
Una presión baja significa que el extintor puede fallar al activarse.
En extintores de bióxido de carbono no aplica manómetro, por lo que la NOM exige verificar que mantengan su capacidad nominal.
Esto se confirma mediante:
Peso conforme a especificación del fabricante
Ausencia de pérdida de agente
Condiciones estructurales del cilindro
Un extintor de CO₂ descargado parcialmente es inoperable.
En equipos de polvo químico seco que se presurizan al momento de operar mediante cápsulas internas o externas, se debe comprobar que:
El mecanismo de activación no ha sido disparado
El indicador del fabricante permanece intacto
No hay evidencia de descarga parcial
Estos extintores requieren especial control por su diseño operativo.
En extintores de gran capacidad sobre ruedas, la revisión debe asegurar:
Movilidad adecuada
Ruedas sin desgaste o deformación
Ejes firmes y funcionales
Un extintor móvil inutilizable por daño mecánico representa un riesgo operativo grave.
La inspección mensual debe detectar:
Corrosión
Golpes
Fugas
Deformaciones
Obstrucciones en boquilla o descarga
Cualquier daño puede comprometer la integridad del recipiente y su desempeño bajo presión.
Se debe verificar que no existan:
Roturas
Desprendimientos
Protuberancias
Perforaciones
Daños en palanca de accionamiento
Si el daño afecta la operación o no es reparable, el extintor debe ponerse fuera de servicio y sustituirse por otro equivalente.
Cada extintor debe conservar sus datos identificables:
Tipo de agente
Capacidad
Clase de fuego
Fabricante
Instrucciones básicas
Una etiqueta ilegible invalida el equipo desde el punto de vista normativo y operativo.
Después de cada servicio, la etiqueta debe contener información vigente:
Datos del prestador de servicios
Capacidad y agente extintor
Instrucciones con figuras o símbolos
Clase de fuego
Contraindicaciones
Contraseña NOM-106-SCFI
Mes y año del último mantenimiento
Cumplimiento NOM-154-SCFI y dictamen
Esto garantiza trazabilidad técnica y cumplimiento regulatorio.
Los extintores de polvo químico seco deben portar el collarín conforme a la NOM-154-SCFI-2005, asegurando que:
Han sido mantenidos por proveedor autorizado
Cumplen certificación aplicable
Están dentro del sistema nacional de evaluación de la conformidad
La NOM establece que no se requiere revisar:
Subincisos 7) y 8) del inciso l
Inciso m
Cuando se trata de extintores de nueva adquisición, ya que aún no han recibido mantenimiento previo.
Un programa anual de revisión mensual permite:
Prevenir fallas críticas en emergencias
Reducir riesgo de incendios mayores
Cumplir inspecciones de STPS y Protección Civil
Mantener trazabilidad documental
Garantizar que el combate inicial sea efectivo
En términos de seguridad industrial, un extintor sin revisión es un equipo no confiable, y su presencia no representa protección real.
La revisión mensual de extintores, establecida por la NOM-002-STPS, constituye un requisito técnico obligatorio y un pilar operativo del sistema de protección contra incendios. Elaborar un programa anual no solo implica calendarizar inspecciones, sino asegurar mediante control continuo que cada equipo esté correctamente instalado, accesible, presurizado, sin daños, señalizado, certificado y listo para operar. El cumplimiento riguroso de estos elementos no solo evita sanciones regulatorias, sino que puede marcar la diferencia entre controlar un incendio en segundos o enfrentar una emergencia mayor con consecuencias humanas, materiales y legales.